Cuando estamos tristes es cuando más necesitamos de esos ángeles llamados amigos…
Grandes hechos de malas influencias.
Una vida sin sentido… y la lluvia, tu única compañera…
Sin idas ni vueltas.
Cuando comienza el miedo a hablar porque la otra persona no da pie a ello, como si no pasara nada en realidad.
Aprender a vivir con esta realidad.
La pesadilla más vivida que he tenido.
¿Existirá alguna solución a tanta injusticia?
Seguiré esforzándome, siempre un poco más, mucho más por ti mi ángel. Te amo con todo mi corazón, de eso puedes estar seguro.