El amor a veces es de llegar cuando uno menos se lo espera, pero otras tantas veces es de llegar a destiempo.
Lo que le sucederá a una hoja. Lo escribí en una de esas tardes de verano en las que hace mucho frío como para ir al parque.
Sé que ya es tarde, lo siento… y te has llevado mi vida.
Cuando llegó el ocaso, escribí lo que leerás.
El día termina, naciendo las estrellas.
Te amo desde siempre, desde el ayer sin nombre…
Es el ocaso quien agoniza esta tarde.
A pie, nadando entre ríos de llanto…
Me encanta el atardecer.