Lo que siento cuando no estoy con la mujer que amo.
Penúltimo día… gracias por compartirlo conmigo, te amo.
¡Y todo es maravilloso gracias a ti, Josué, te amo!
Gracias Josué, ya cuatro días… y los que faltan, han sido y serán geniales, te amo.
Egipto, soñé contigo y pude conocerte.
Ser fuerte ante todo. Te amo Josué.
Crea el tuyo, escapa un poco de la realidad.
Nos ilusionamos tantas veces que ya ni contamos.
Caminaba abrazada a su vieja muñeca, sus ojitos tristes a punto de llorar. No había sonrisa en sus labios, había algo que no le dejaba ser una niña normal. No jugaba, no gritaba, la pobre niña ya no reía: había perdido el ángel de la libertad.
¿Qué más buscas, qué más quieres? ¿No te es Cristo suficiente?