El olvido y la indiferencia.
La nostalgia…
¿Te lastimé en algún momento?
Qué rápido llegó el final.
Es tan corto y tan efímero el momento de un beso, pero puede extenderse tanto en nuestra memoria y en nuestro corazón…
Todo hombre que no conoce a Cristo tiene razones para llorar con amargura por mucho que disfrace su actitud de felicidad…
¿Está el espíritu, la mente, el corazón?
Lo que hace el tiempo en nuestras vidas es acentuarla, cambiarla, moldearla, terminarla. Pero llegará el día en que comenzar´s no aquí sino en otro lugar, el último cambio, ojalá sea para mejorar…
Cuando la nostalgia nos invade, la misma acompañada del amor.