Sobre la juventud y la libertad.
Qué rápido se va.
Dedico este poema a Costa Rica, a toda la juventud y todos los latinos y los que tienen sangre latina, que tienen sueños y luchan y se esfuerzan todos los días para hacerlos realidad.
En honor a mi tía Evita, quien nunca pudo tener niños propios pues la naturaleza se lo negó.
Como me cuesta describir lo que siento recurro a veces a la poesía.