Ese es Dios, el creador que te da la libertad.
No me llorés ayúdame a partir.
El verdadero amor, el amor humano, que viene de Dios y regresa.
Acróstico en homenaje a mi hijo.
El mar es un regalo de Dios.
A los niños del mundo, al niño de tu alma, y a mi hijo Cristóbal.
En este enrevesado mundo la vida no vale nada.
Ven, te necesito, sin ti estoy perdida.
He querido hacer un poema para exaltar la misericordia de Dios…
Anhelo del corazón.