Sin idas ni vueltas.
Sería fácil si no te amara, pero miento.
Gracias a todos por soportarme un mes. Te amo, Michelle.
Tan solo el dolor de dejar a una persona nos asesina por dentro.
A Mario Benedetti, poeta Latinoamericano, para él y en él a todos los que abrazamos esta pasión universal que es el verso y la poesía.
Llegó el momento de decir adiós, un adiós que te dije hace tiempo y que no tengo intenciones de repetir.
Pero lo cierto es que aún te quiero.