Entre la espada y la pared.
En algún momento perdido de mi soledad.
Todos nosotros en alguna forma hemos experimentado el sufrimiento en el amor, y a veces expresamos un adiós o tal vez nostros lo hicimos experimentar.
“Cómo quisiera” nació en un momento de crisis conyugal. La verdad, mi esposa estaba tan lejos que ni yo mismo lo podía entender…
Ven, ven, ven mi amor.
Caminaba abrazada a su vieja muñeca, sus ojitos tristes a punto de llorar. No había sonrisa en sus labios, había algo que no le dejaba ser una niña normal. No jugaba, no gritaba, la pobre niña ya no reía: había perdido el ángel de la libertad.
No se puede negar la realidad, pero sí podemos aprender a vivir con ella.
Un beso, un abrazo y un adiós en el silencio de esperanza que dejó marca en mi piel.
Una carta para ella.
Dedicado a todos los que escriben en prosa, en verso. En fin, para todos los que al igual que yo tenemos el oficio de escribir.