Y todos llegamos a tener estos días… no hay que rendirnos. Te amo, mi ángel Josué.
Hay cosas que son imposibles de evitar.
Crea el tuyo, escapa un poco de la realidad.
Es lo que precede a la verdadera existencia, supongo…
No puedo evitar recordar lo placentero que es mirar fijamente a los ojos a una persona y saber que radicas en ella, provocando como un cocktail de emociones sin siquiera decir una sola palabra, anclando una a una las sensaciones que provoca tu mano rozando su piel o tus labios enjugando su boca.
Luna que iluminas el destino.