El último vestigio de alegría se esfumó al ver que no te puedo tener.
No hay nada más especial que causar una sonrisa en otra persona; cuando es alguien querido para nosotros es aun mejor.
El último día… no, más bien, el último día de esta visita, gracias por tanta magia, gracias Josué, te amo.
Penúltimo día… gracias por compartirlo conmigo, te amo.
Magia a toda hora, todos los días que estoy contigo, ¡gracias Josué! Te amo con toda mi alma.
Y la magia continúa gracias a ti, mi amado Josué. ¡Te amo!
Lo difícil que resulta alejarnos cuando nos hemos aferrado tanto a alguien o algo.
Esa sensación tan mágica al caminar bajo su luz… experiméntala.
Cuando no tenía que hacer nada. Y para que vean lo valioso que son los amigos.