Poema despechado.
El amor es infinito,
es eterno, es sideral,
su contrario es solo un mito,
un teorema irreal…
El contrario del amor
es seguro el desamor
pero siendo el desamor
una ausencia del amor,
entonces el desamor
es nada, nada, nada, nada…
Por ende
el amor carece de contrarios.
Los fractales son erarios
entre copas y dolor:
rayos truenos y centellas,
aguanieve de color.
Buscamos el santo grial
do’ sorber el néctar perfecto;
el azul Parfait Amour,
que transforme en sagrado
todo lo que fue profano,
agua en vino,
vino en brandy
y por qué no,
brandy en coñac,
jajajaja.
Duele y sangra, sangra y duele
esta herida magistral,
y el beodo está que huele
su silencio y su final….