Nuestros hijos.
Dos ángeles bellos dejaron el cielo
y vinieron a vivir con nosotros.
Llevan por nombre Jonás y Armando.
Ambos son hijos de seres opuestos.
Tienen piel similar al color del cielo.
Sus cuerpos son tan fuertes como muros.
Sus voces son el eco de un secreto.
Sus cabellos y ojos son casi negros.
Mis ángeles a todos traen gozo.
Pues ellos siempre están regocijados.
Viven a plenitud su vida en un mundo,
nada semejante a sus aposentos previos.
Hoy es el cuarto aniversario de cada uno.
Lloran allá arriba. Todos están acongojados.
Yo en cambio estoy feliz celebrando junto a ellos,
la bendición recibida por quererlos.
¡Hermoso Trnitaria! un aplauso para ti.
QUE BONITO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Muy bonito, saludos!.