Magna Mater, homenaje a todas las madres del mundo.
La textura
de las manos de una madre
a casi nada se parece,
es única su tibieza
por demás, incomparable…
ni el más bello cuadro
puede representarle,
aunque mil colores posea
y expresiones que buscarle…
La textura
de sus caricias, es inolvidable,
el idioma cuando crea
y guía,con dulces ademanes…
La textura
cuando acompaña y acuna
a un niño. para amamantarle,
es sublime, irrepetible
eximia ternura de arte…
La textura
en el corazón está latente
de la infancia, ya distante
y cuantas veces desolados
desearíamos tenerlas un instante….
La textura
de las manos de una madre
es antorcha que aunque no estén,
en nuestro pecho, siempre arde…
Gracias madre
por el don de la vida
por siempre y para siempre
he de recordarte.
Lamaga, es tan cierto lo que escribes, asi son las manos de mamá, cuando alguna vez fuimos niños, nuestro rostro acariciaron, y con el camino en la vida nos convertimos en madres, y ahora nosotros podemos comprender, que las caricias de una madre es lo mejor que podemos ofrecer.
Esta bello, gracias por regalarnos tan bella poesía.
Un abrazo.
Gracias amiga, por tu comentario y es mi deseo que el 10 de mayo pasado hayas tenido un bello día, aunque el festejo del día de la madre debiera ser todos los días de nuestra vida. Un abrazo.