La vida y sus caminos.
Eternas jornadas de travesía,
caminos de tristeza y de amargura,
cántico triste en clave de ternura,
senderos de dicha y de alegría.
Espina cual daga a la suerte dura,
trajín agotador por vencer el día,
recorriendo la enrevesada vía
de nuestra vida en fúlgida premura.
Ruta que nos hace olvidar la infancia
por la que peregrinamos un día
sin darnos cuena de su preciosidad.
Sutil fragancia de la adolescencia
donde el amor era ansia y agonía,
lanza en ristre de la curiosidad.
Muy lindo. Megustó mucho.
Muy bonito poema Yalí3, te felicito.