A veces con poco, sólo con una caminata por el campo, la paz nos alcanza.
Cuando salgo a caminar
por las afueras del pago
camino del abrojal
se echa el sol a rodar
y yo le sigo los pasos
Tengo unos teros amigos,
una paloma, una garza;
y desconfiado chajá
ya no se quiere espantar
porque conoce mi marcha
Ahí un arroyo viajero
que tiene al cielo espejado
Arroyo y cielo se van
los dos juntos a pasear
por el medio del campo.
Como yo quiero a mi tierra
la tierra misma me ama
si hasta el viento pampero
con su frío de acero
me acaricia la cara.
Camino del abrojal
ando aliviando las penas
Aquí la paz encontré
mientras pueda andaré
¡Caminito de Cañuelas!