La poesía es la voz del alma.
Escucha vida mía como canta el corazón
volaría como el águila por la inmensidad
atravesando las serranías en el día
dando muestras de mi fidelidad
con un amor que se pierde en la lejanía.
Volaría en pos de tu amor
cruzando montañas, acortando distancias
oirías el eco de mi cantar
porque alegre voy en busca de mi amador.
Después del encuentro, el ave retornara
con una gran pena de amor
siendo su alma un ancho mar
que sus olas tocarán notas de dolor
que a lo lejos oirá mi amador.
En su largo retorno a casa
el águila llevará ansiedad en su alma
y en su largo viaje de retorno al norte
oirá los ecos de los te amo
y al recordar que ya no se verán
las lágrimas del ave caerán como perlas al mar
y todas en concierto sonarán
como gotas de lluvia que bañan el ancho mar
los delfines bailarán al son musical
consolando el águila que triste se va.