María… la musa de mis poemas, la cuasante de que reviviera la pluma incendiaria. Ella, mi Cielo Celeste.
Mujer de alma intensa que
Ahora habita en mi pensamiento
Reinas en mi mente como un posible sueño.
Imagino que te alcanzaré, que en
Algún momento me tendrás presente para llamarte…
Cielo, mi cielo Celeste, y con la
Emoción de un futuro día
Lograr que esta idea de pensarte y sentirte,
Este presente poco a poco también en tu vida, poco a poco llene tu mente.
Siento que será muy fácil perderme en tus ojos
Tenerte en mi corazón, anhelarte a mi lado y
Extrañar el dulce sabor de tu piel y el sonido todavía hoy ausente de tu voz porque tu
María Celeste, sin tenerte en imagen ya habitas en mi presente.
Hermosas y sinceras palabras que representan una melodia armoniosa y estimulante al oido de cualquier mujer, especialmente al mio…
Que tal, un saludo. Genial, me gusta.