Una mujer sin duda alguna especial, era magia lo que me hacía poder leer sus ojos, y hablarnos sin hablar.
Salvaje belleza…
Con tus rizos alborotados,
Tus labios tan tiernos y mojados,
Que han sido tantas veces deseados
Tus ojos bonitos, casi cerrados
Tu cintura mordaz,
Tus piernas efímeras.
El impecable color de tu rostro,
Y ese fuego eterno entre tus brazos
Así eres dama lejana,
Niña eterna,
Mujer de la costa,
Con brisa y arena,
Con alma que sueña
Así eres mi dulce quimera,
Mi musa de ahora,
Mi niña risueña.
Eterna princesa de la noche,
Dama elegante de la luz.
Hoy supiste hacerme ver el cielo,
Las estrellas han callado ante tu mirada,
y me has mostrado el arco iris tras las lluvias
He visto otro cielo en tu interior,
Una esperanza más allá,
Y otra tarde que se muere
En tu regazo.
Tan alegre, tan ingenua,
Tan triste y tan tierna,
Mi dulce primavera,
Mi eterna alma gemela
Faro incansable de mis sueños
Destello perdido en cielos de otros mares
Árbol caído en tus viejos manantiales
Poema de ayer que no tenía tu inocencia
Poema de hoy, que no te tengo
Poema de siempre,
Mientras encuentro
Ese amor, de tus delirios.